Puebla, Pue., Mex.07/10/2008 02:08:06 p.m.
   Página principal
  Servicios
   Biblioteca
   Foro
   Homilía Dominical
   Lecturas Diarias
   Revista
  Estudios
   Centros en México
   Centros en el Mundo
   IITD
  Información General
   Pueblo de Dios
   Escuela Diocesana
   Instituto de Teología
   Área Doctrinal
   Área Espiritual
   Área Pastoral
   Área Humana
  Intercomunicación
   E-mail

La Palabra de Hoy
Martes 07 de Octubre de 2008
Martes 27ª semana de tiempo ordinario

Gálatas 1, 13-24

Reveló a su Hijo en mí, para que yo lo anunciara a los gentiles

Hermanos: Habéis oído hablar de mi conducta pasada en el judaísmo: con qué saña perseguía a la Iglesia de Dios y la asolaba, y me señalaba en el judaísmo más que muchos de mi edad y de mi raza, como partidario fanático de las tradiciones de mis antepasados.
Pero, cuando aquel que me escogió desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia se dignó revelar a su Hijo en mí, para que yo lo anunciara a los gentiles, en seguida, sin consultar con hombres, sin subir a Jerusalén a ver a los apóstoles anteriores a mí, me fui a Arabia, y después volví a Damasco.
Más tarde, pasados tres años, subí a Jerusalén para conocer a Pedro, y me quedé quince días con él. Pero no vi a ningún otro apóstol, excepto a Santiago, el pariente del Señor. Dios es testigo de que no miento en lo que os escribo. Fui después a Siria y a Cilicia. Las Iglesias cristianas de Judea no me conocían personalmente; sólo habían oído decir que el antiguo perseguidor predicaba ahora la fe que antes intentaba destruir, y alababan a Dios por causa mía.

Salmo responsorial: 138

Guíame, Señor, por el camino eterno.

Señor, tú me sondeas y me conoces; / me conoces cuando me siento o me levanto, / de lejos penetras mis pensamientos; / distingues mi camino y mi descanso, / todas mis sendas te son familiares. R.
Tú has creado mis entrañas, / me has tejido en el seno materno. / Te doy gracias, / porque me has escogido portentosamente, / porque son admirables tus obras. R.
Conocías hasta el fondo de mi alma, / no desconocías mis huesos. / Cuando, en lo oculto, me iba formando, / y entretejiendo en lo profundo de la tierra. R.

Lucas 10, 38-42

Marta lo recibió en su casa. María ha escogido la parte mejor

En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Ésta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra.
Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo: "Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano."
Pero el Señor le contestó: "Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán."

De nuestra Revista
Evangelio y Cultura - Diciembre  2002
EL PERDÓN ES EL CAMINO DEL AMOR
Por J. Guillermo Peña Escalante
Es un hecho psicológico que el ser humano desea el perdón en algún momento de su vida, en ocasiones cuando la muerte se aproxima, cuando su corazón está más abierto al amor: sin embargo, qué difícil es perdonar.

Nos es difícil perdonar porque no sabemos amar, nuestro egoísmo es más fuerte; nuestro odio, nuestro rencor nos hacen sentir que fuimos demasiado lastimados para poder perdonar, sin darnos cuenta de que es el miedo, lo que realmente no nos deja perdonar.

Miedo al qué dirán, miedo a que piensen que somos débiles, miedo a que sigan “abusando” de nosotros, siempre es un miedo inconsciente que nace de nuestra falta de amor a nosotros mismos. No es malo tener miedo, lo importante es vencer el miedo; aprender a crecer desde él mismo, y para ello, es necesario hacer un análisis sincero de nuestro temor a perdonar.

Ese miedo es nuestra falta de Fe, de desconocimiento al Amor de Dios, el cual nos mandó a su Hijo. Jesucristo Nuestro Señor, como un verdadero “Caudillo Salvador”, ya que la iniciativa del perdón viene de Dios, es obra de Dios, por eso ese perdón nos lo concede en Cristo. “Pues en Cristo, Dios reconciliaba al mundo con Él”, (2 Co 5, 19), es el fruto de su muerte en la Cruz como un sacrificio expiatorio.

Sólo cuando conocemos esta verdad podemos cambiar el miedo por la Fe, la fe da fortaleza para poder enfrentar nuestros temores; la fe nos deja ser humildes y nos permite conmovernos de nosotros mismos, para así comprender a nuestros semejantes y sin temor seguir la enseñanza de Jesús que nos dice: “Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian, bendigan a los que los maldicen”.

Artículo Completo


información General:
Formación del Pueblo de Dios | Escuela Diocesana de Teología para Laicos | Instituto de Teología Camino Verdad y Vida | Área Doctrinal | Área Pastoral | Área Pastoral | Área Humana

Servicios
Foro | Biblioteca | Revista Evangelio y Cultura | Omilia | Lecturas Diarias

INSTITUTO CATÓLICO DE TEOLOGÍA
"CAMINO, VERDAD Y VIDA"


PRIVADA "A" ORIENTE DE LA 16 SEPTIEMBRE 2914 72530 PUEBLA, PUE
TEL: (0122) 2432058, (0122) 2405488

Centro asociado al:
Instituto Internacional de Teología a Distancia

Última actualización 07 de Diciembre de 2006
Realización y Mantenimiento Fam. Orozco Álavarez
caminoverdadyvida@hotmail.com

counter
Visitas desde el 9/11/2000